HISTORIA

 

La Casa de Ganaderos de Zaragoza,
VIII siglos en la historia de Aragón

Detalle de la carta de Fernando II “el Católico” permitiendo a los ganaderos de Zaragoza pastar en Albarracín, 8 de agosto de 1494. Archivo de Casa de Ganaderos, signatura: Caja 19 / ligamen 3, nº 3-1

El origen de Casa de Ganaderos se remonta al medioevo, en pleno apogeo del Reino de Aragón. El 18 de mayo de 1218 Jaime I el Conquistador firma un privilegio nombrando a Domingo de Montealtet Justicia de los Ganaderos de Zaragoza y otorgándole la jurisdicción civil y criminal en todos los asuntos relacionados con la ganadería. Solo once años después aparece ya un documento en el que se nombra la institución como Casa de Ganaderos o Cofradía de San Simón y San Judas (nombre con el que se la conocía en la Edad Media por ser estos sus Patronos) y aparece la figura del Justicia como cabeza de la organización de la misma.

Así pues la Casa de Ganaderos nace 55 años antes que la Mesta, la institución hermana de Castilla, cuya historia, con sus pequeñas diferencias, llevó actividades similares hasta la disolución de la segunda en el siglo XIX.

Desde los inicios Casa de Ganaderos pasa a controlar dos de los temas que más afectan a los ganaderos zaragozanos, la jurisdicción y los pastos. El Justicia de Ganaderos tiene jurisdicción sobre lo civil y también sobre lo criminal. Ésta – la figura del Justicia- es sin duda la más representativa de la Casa de Ganaderos. Es elegido entre los miembros de la Cofradía y sus sentencias, incluida la pena capital, no son recusables ante ningún órgano superior. Los ganaderos acuden a él antes que al Justicia de Aragón. Su importancia y autonomía es tal que el justicia de Casa de Ganaderos tiene horca propia. Y lo testimonios sobre su uso son muchos. La horca, situada en el camino de San Gregorio, funcionaba con cierta asiduidad y, a tenor de las crónicas, con celeridad.

Los pasos son el otro gran asunto de la Casa. Desde el primer momento la Casa de Ganaderos ejerció la administración de los mismos y el cumplimiento de los privilegios de pasturas de los zaragozanos tutelando los desplazamientos de sus rebaños hacia las vales pirenaicas o el Sistema Ibérico de Teruel.

Casa de Ganaderos se convierte pronto en un instrumento del poder de la ciudad de Zaragoza. Su servicio a la capital del reino le obliga en ocasiones a enfrentarse al Rey y en cualquier caso, la posición de fuerza de la Casa le ayuda a obtener una serie de privilegios que a la larga motivaron su pervivencia y le dieron un poder casi absoluto.

Jaime I, Juan I, Jaime II, la Reina Doña María (esposa de Alfonso V) o Fernando el Católico, entre otros monarcas aragoneses intervienen, conceden o ratifican privilegios a la Casa de Ganaderos. Y toda esa documentación que generó la institución desde su creación es la que se ha conservado en el archivo.

Todo este poder, basado en los privilegios, era demostrable con la conservación y exhibición pública de los documentos que los otorgaban, lo que motivó una protección a su archivo que se convirtió en la salvaguarda de sus privilegios históricos. El siglo XVIII, con la llegada de la nueva dinastía de los Borbones, supondrá un cambio de la política real respecto a la cofradía aragonesa y provocará el primer gran recorte al poder de la Casa de Ganaderos. Felipe V, conocedor del estado centralista francés, eliminó la independencia en la elección de Justicia, hasta ese momento elegido por votación entre los ganaderos de Zaragoza, y obligó a que, a partir de ese momento, los Justicias fueran ratificados por la Real Audiencia, así como las sentencias de la jurisdicción criminal.

El siglo XIX, superada la crisis social, humana y económica de la Guerra de la Independencia, fue clave para la continuidad de Casa de Ganaderos. Fernando VII, tras abonar los ganaderos zaragozanos la cantidad estipulada por el monarca, ratifico los privilegios de "uso de prados, yervas, pastos y aguas de todos los montes existentes en las Ciudades y pueblos del presente Reyno de Aragón". En el camino se quedó el privilegio de la jurisdicción que pasó definitivamente a la Corona.

Así fue forjándose la historia de la Casa de Ganaderos y su camino hacia la modernidad. La Casa fue cambiando de nombre, adaptándose a los tiempos y transformándose según los momentos económicos que le tocaba vivir. Casa de Ganaderos ha sido junta local, asociación, sindicato o cooperativa según avanzaban los tiempos y cambiaban los contextos económicos y políticos. Hasta nuestros días.

Como aragoneses y como miembros de Casa de Ganaderos es nuestro deber y un auténtico honor conocer y difundir la historia de una institución que durante ocho siglos ha formado parte de la historia de este país, y, con su quehacer diario, ha ayudado y sigue ayudando a conformar la cultura del ovino y convertirla en una de las claves de la identidad aragonesa.

 

Desde los inicios Casa de Ganaderos pasa a controlar dos de los temas que más afectan a los ganaderos zaragozanos, la jurisdicción y los pastos
El origen de Casa de
Ganaderos se remonta al
medioevo en pleno apogeo
del Reino de Aragón

 

Sello en cera de Jaime I “el Conquistador”. Detalle del Documento Fundacional del Justiciazgo de Casa de Ganaderos, 18 de mayo de 1218. Archivo de Casa de Ganaderos, signatura: Caja 254 / ligamen 139, nº 1-2

 

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